TODO UN EQUIPO
No puedo evitar que me caiga bien Mohamed. Es uno de los pocos “transeúntes”, con los que no me importa que me vean por la calle con él. Cuando lo conoces, no puede negar que es marroquí, y dentro de los marroquíes, minimamente parece el criado de un Príncipe. Tampoco puede negar que tiene predilección por el estilo colonial francés, por lo que asimila con mucha ilusión la cultura española. Es muy educado, extremadamente honrado e innegablemente generoso, si él tiene tabaco, yo tengo tabaco. Se podría desconfiar de sus intenciones, que en tal caso, Mohamed se retiraría para evitar que lo “critiques” con semejante insinuación. Me recuerda a aquellos españoles en blanco y negro, que abandonaron los pueblos y se vinieron a las ciudades. Me hace gracia por que me trata como si fuera español, aunque ahora mismo me sienta como un sinpapeles de un país lejano. Posiblemente confié en que si me fuese bien, le apadrine entre mis compatriotas y no se equivocaría si lo pensase así.
Mientras perdíamos el tiempo en el Centro de Día, no puede dejar de sorprenderme por su sutiliza para que le resolviera un problema que tiene, sin darse cuenta de cual es mi actual situación. A Mohamed le faltan cinco días para poder cobrar el Subsidio de Desempleo y me ha preguntado si podía ayudarle. Estuve media hora explicándole que no le puedo ayudar y reconociéndole que su problema no deja de ser una putada. Le sugerí que se lo comentara con los Trabajadores Sociales y se quedó mirando para mi incredulo en silencio. Con todos los trabajadores que las Entidades Sociales tiene contratados, en labores que podría desempeñar perfectamente Mohamed, resulta que no pueden ayudarle contratándole durante cinco días y perfectamente resolverle la papeleta.
A estas alturas, pensé que habría tenido al menos una entrevista laboral y es ahora en el Centro de Día, que continuo observando a todo el personal que trabaja para nosotros. Después de ya haber escrito sobre los Porteros del Albergue Covadonga y de las Cocineras de la Cocina Económica. Es incomprensible que los Servicios Sociales no utilicen el trabajo para nuestra integración y a estas alturas desconozco, ¿como piensan reintegrarnos en la sociedad?
Resulta paradójico que trabaje tanta gente para nosotros y que algunas de sus funciones mas básicas, no las desempeñemos remuneradamente los «usuarios». No pretendo que cobrasemos lo mismo que los Universitarios, pero si al menos el Salario Mínimo Interprofesional, que de por si seria bastante para nosotros, a bien seguro que nos esforzaríamos más que ellos y encima el Ayuntamiento se ahorraría dinero a cuenta de los Presupuestos Municipales, destinados al famoso «Colectivo en Riesgo de Exclusión». Tampoco tengo muy claro que algunas de sus funciones tengan ningún efecto paliativo, que concluyo que tampoco tiene sentido que sea contractural y ni mucho menos remunerado. Después de que Alejandra me explicará los tres Servicios que desempeñan y cada vez que lo pienso, me entra la risa con lo “profesional” que me resultó su explicación.
En el Centro Municipal Encuentro y Acogida, el Ayuntamiento financia el sueldo y la cotización a la Seguridad Social de un equipo compuesto por:
1. Un Vigilante de Seguridad del Grupo Eulen para abrir la puerta y apuntar en un papel para las estadísticas de la Concejalía de Bienestar, la equivalencia de una rayita por «usuario».
2. Una empleada para dar la «Bienvenida» y reñirnos.
3. Una empleada en Lavandería.
4. Una empleada para ponerle el cartel de «ESTROPEADA», en caso de avería de la máquina dispensadora de bebidas calientes.
También observo que en el Centro de Día, laboralmente, todo gira alrededor de Silvia, Alejandra y Xosé y esto no resulta bueno ni para nosotros, ni para el resto de sus compañeros. Sus horarios demuestra una incongruencia hacia los «usuarios», pero redondea las «30 horas semanales» con vida familiar conciliada, muy del gusto de los sindicalistas de los Servicios Públicos. Al Comité de Empresa solo les queda reclamar más contrataciones para paliar la situación del fin de semana, más comodidades para realizar su funciones, mas seguridad y cualquier cosa que se les ocurra sobre la marcha, mientras nosotros simplemente estamos durmiendo “en la calle”. Para mantener el Centro abierto todo el año, Xosé me dijo que el Ayuntamiento lo tiene subcontratado a dos empresas. Le pregunté a Iciar, quien viene a trabajar los fines de semana con Kalatos Servicios s.l., y el resto de sustituciones con Prohogar Servicios s.l. y se resume en:
5. Un Vigilante de Seguridad de Grupo Eulen.
6. Una empleada para dar la «Bienvenida» y reñirnos.
7. Una empleada para ponerle el cartel de «ESTROPEADA», en caso de avería de la máquina dispensadora de bebidas calientes.
Además hay que sumar la Empresa de Limpieza, la Empresa de Limpiacristales, los pintores, el personal de mantenimiento del Ayuntamiento y siempre, con un empleado de Vigilancia de Seguridad presente. A todo este gasto en sueldos anual, hay que incluir a la empresa subcontratada para el patio interior, que me han dicho que solo nos lo abren durante el verano, eso si, con un Monitor Deportivo por que hay dos canastas de baloncesto y dos porterias de fútbol. Creo que no se me ha olvidado mencionar a ningún trabajador y desconozco a cuantos más habrá que añadir, que por su número de Colegiado y firma, acreditan que cumplimos las distintas Normativas legales, que deba cumplir un Centro de Día de las características de este, que es de Baja Exigencia.
A ojo de buen cubero, a este Centro de Día se destinan unos 10.000 €uros mensuales, donde más de 9.000 euros se destinan a los sueldos de todos ellos por no hacer nada, nada más y nada menos.
GRAVE ERROR DE CÁLCULO, SIMPLEMENTE SON 301.900 €uros. MUY CARO ME PARECE.

Esta tarde, tras pasear con Saturnino buscando colillas y tras liar y fumar unas colillas de porros que me encontré, me levanté espeso de la siesta que me eché en el coche. Cuando desperté, solo pensaba en tomarme unos cafetillos y darme una ducha. Preparé todo lo necesario para ello, dejé todo arreglado en el coche y ya encuentro normal bañarme en un Centro de Día. En ningún momento me pareció una mala idea ir todo fumado al Centro de Día, solo viendo los melocotones con los que entran algunos delante de los Trabajadores Sociales con normalidad.
Llegué y tuve un pequeño roce con el Vigilante de Seguridad cuando entraba con normalidad. El cupo estaba lleno y tenía que esperar a que saliese otro «usuario» con normalidad. Entré y quise tomarme un café, atascando la maquina cuando lo sacaba con normalidad. Sentada en su mesa, Alejandra esperó a que fuese hasta su mesa a decírselo con normalidad. Luego metí la pata con Xosé en la Lavandería, al pedirle una toalla con normalidad. Tenía que esperar por que había dos personas mas apuntados para bañarse, aceptándolo con normalidad. Me equivoqué con Silvia, después de haber jugado fumado una partida al tute con naturalidad. Debo de devolverle las cartas junto el tapete doblado en cuatro, no enrolladas al tapeta, cuando se las entregaba con normalidad.
Me levanté de la siesta en paz y me temo que con ellos o con los sustitutos de los fines de semana y demás días liberales, con alguno de todos ellos me voy a acabar cruzando con normalidad. Hasta sería normal con las Normas que hay, de la forma que las hacen cumplir sin tener en cuenta nuestras circunstancias y que me encuentro como me encuentro. Es normal esperar que vaya a acabar rozando si me tratan igual que al resto de los «usuarios» con tanta naturalidad.
- 22-04-10 Permanece el centro cerrado al público desde las 16:10 h. hasta las 18:15 h. debido a que el cupo de personas se encuentra completo. Fdo. Luis

