DÍA 18
Seguramente, hoy será mi último día en el Albergue Municipal, si el Director no rectifica su decisión de no «renovarme». Esta mañana quise aprovechar para subir al Cementerio de San Salvador y visitar a mi padre. Quise murmurar delante de su tumba lo que me ha pasado. Mañana marcharé a Gijón y no sé cuándo podré volver a verle. He subido pensando en algo solemne y fue aburrido. Aun así, antes de marcharme, le he «jurado que conseguiré un trabajo sin hacer nada que él no considerase digno». Cuando me aburrí, me fui.
la tumba de manolo.jpg