DÍA 20
Esta mañana, quien pensé que era un Trabajador Social y en realidad era el Portero del horario de mañanas, nos ha despertado encendiendo la luz y con un sonoro «Buenos Días». Llevo algo mas de dos semanas y todavía no me acostumbro a que me despierten así. Los cuatro «internos» nos levantamos en silencio y empezamos a prepararnos para salir de la camareta. En el patio, quienes bajaron primero ya estaban revoloteando y me dirigí directamente al Comedor donde ayer cené, pero la puerta estaba cerrada con llave. Extrañado porque desayunásemos en otro sitio que no fuera el Comedor, varios «internos» me explicaron que «el Comedor no nos lo abren hasta las 8:30». Eran las 8:15. Me senté con ellos, consiguiendo que me invitasen a un cigarrillo y mientras observaba cómo se iniciaba una cola para entrar por orden. Lo único que me faltaba esta mañana, entrenar para hacer una cola y estuve sentado hasta que todos accedieron al Comedor.
En comparación, los Albergues de Avilés y Oviedo están mejor organizados y el desayuno del Albergue Covadonga se asemejó al método del Centro de Día de Avilés. En Gijón te sirven el café y la leche, mientras en un carrillo tienen un cesto con rodajas de pan de ayer, una tarrina de mantequilla con un cuchillo para entenderla y un bote de mermelada con su cucharilla para extraerla. Esto ha provocado que una vez que ya teníamos la bebida caliente, todos estuviéramos apelotonados alrededor del carrito y tuviéramos que esperar para poder compartir estos dos cubiertos, si querías poder untar las rodajas de pan con algo. Aquí no hay «seguimientos» y un Voluntario preparó el desayuno, y una vez todos terminamos de desayunar, él solo se quedó recogiendo el Comedor.
Mientras desayunaba, estuve hablando con los tres “internos” con los que me tocó compartir la mesa y les pregunté por todos los Organismos Públicos que esta mañana tenia que visitar. Como en Gijón viví varios meses durante el año del cambio el milenio, me resultó muy fácil entender las indicaciones que me dieron.

He ido primero a la Oficina del Inem, en los bajos de la Casa Sindical y después de hacer una cola de veinte personas, conseguí una Cartilla de Paro. Después fui a la Oficina de la Seguridad Social en la plaza del Carmen y después de hacer una cola de diez personas, me acreditaron que no cobro ninguna Pensión. Me pasé por la Antigua Pescadería, donde se haya el edifico administrativo del Ayuntamiento de Gijón. Allí no tuve que hacer cola porqué directamente un Subalterno me informó que «no me podían ayudar con el papel del Empadronamiento, ya que exclusivamente pueden dármelo en el Ayuntamiento donde esté empadronado”. Por si acaso y cómo me quedaba de camino, entré en la Concejalía de Bienestar Social, llamada popularmente la Gota de Leche y explicarles mi situación de ovetense. Me repitieron lo que ya me había dicho el Subalterno. Y por último, fui hasta las Oficinas del Catastro, al lado del parque Europa y después de hacer una cola interminable de tres personas, me acreditaron que no tengo ninguna propiedad a mi nombre.
He tardado toda la mañana para conseguir toda la documentación que la Trabajadora Social Elena me pidió y menos mal que no me encontré mucha cola. A buen seguro que alguno de los «carrilanos» que no conozcan Gijón, tarda dos o tres días para conseguir lo que yo he hecho esta mañana. Para terminar la faena, llevé todos los documentos a la Oficina de Información al Transeúnte, donde tuve la oportunidad de conocer a la Trabajadora Social Mónica, después de hacer una cola de dos personas. Le dije que «me faltaba el papel de Empadronamiento y que me iba a resultar imposible llevárselo, ya que eso significaría tener que ir hasta Oviedo y no tengo dinero para ello». Me ha tranquilizado y me ha dicho que “no importa”. Le pedí «¿si podía hacerme unas fotocopias de mi CV?» y me contestó que «lo sentía mucho, que se les había acabado el cartucho de tinta y no tenían dinero para comprar otro». Incrédulo con su contestación, vi cómo terminaba de grapar todos los documentos en mi ficha y nos despedimos «hasta la próxima semana».
Volví al Albergue a las 12:00 y me senté solo en un banco, después de haberme pasado todo el día de pie. Mientras esperaba a la hora de la comida, observé en el patio todo el trajín de trabajadores y me estuve interesando por el tema. El Albergue Covadonga lo regentan unas monjitas de la Orden de las Hermanas Terciarias Capuchinas; la Hermana Angelita que es la Directora, la Hna. Carmina, la Hna. Asunción, la Hna. Sole, la Hna. Marta y la Hna. Marcelina, la cual está reponiéndose en el Hospital después de sufrir una agresión dentro del Albergue. Fue Ginés, un drogadicto ponferradino de unos 30 años, quien ayer me relató lo sucedido, cuando «el mes pasado, una interna intentó degollar a la Hna. Marcelina mientras estaba sirviendo la cena en el Comedor». Me lo contó con la importancia propia de haber sido «gracias a él y a otras dos “usuarios” más, quienes consiguieron evitar que la agresión fuese a mas».
Aparte de las Hermanas, están los Porteros que nos abren y cierran la puerta de acceso al recinto del Albergue; Aurelio en el turno de por las mañanas de 7:00 a 15:00, Ramón por las tardes de 15:00 a 23:00, José por las noches de 23:00 a 7:00 y me quedaría por conocer al Portero que viene unicamente durante los fines de semana. Además, en el Albergue trabajan una Cocinera, una Limpiadora y una Voluntaria que acude todos los días laborales al Ropero de 12:00 a 13:00. Además, en la comidas y en la cenas vienen unos Voluntarios. Los Voluntarios que vinieron hoy, eran gente de categoría social alta, a los que se les notaba que están más acostumbrados a que les sirvan que a servir y constantemente se disculparon por su torpeza como camareros.
Por lo visto, en el Albergue Covadonga no hay «seguimientos» y aquí «puedes estar indefinidamente si quieren las Trabajadoras Sociales de la Oficina, quienes incluso imponen su criterio a las monjitas». Ha sido Cundi, un indigente «profesional» asturiano de 50 años, quien me lo ha contado, desde su experiencia de llevar «renovando» tres meses. Inma, una sevillana de 50 años, también me lo ha confirmado pero desde lo injusto que le parece a quienes están «renovando», poniéndome como ejemplo a Cundi. Inma se queja de que a ella, «las Trabajadoras Sociales la están advirtiendo siempre de que la van a echar del Albergue y eso que busca incansablemente trabajo». «Y no cómo Cundi, que todos los días se dedica a pedir en la calle». Aunque en un principio desconfiaría de lo que me dijo Inma, por mi experiencia en Avilés y sobretodo en Oviedo, me sirve para poder creérmelo un poco mejor.
Después de comer, me he sentado en el patio del Albergue a ver que vibraciones me daba el lugar, pero no sentí nada. Observando el edificio en forma de “U” con el grueso muro de la entrada principal cerrando el patio, no se siente ni el aire. El Albergue está situado en el barrio de Laviada, a la altura de la Estación de Renfe de Gijón-Jovellanos. Se encuentra enfrente de donde están construyendo la nueva Estación Provisional de trenes de la ciudad, dentro del Plan General de Ordenación de Gijón. Se ubica entre las calles Diario El Comercio y Sanz Crespo, la avenida que hasta hace un mes fue la antigua entrada por la autopista de Oviedo, hoy en día clausurada por los proyectos de enterramiento de las vías ferroviarias.

Todo el edificio está recubierto de ladrillo cara vista rojo cereza, color escogido para hacer juego con todos los demás componentes arquitectónicos del edificio. La distribución de la planta baja del Albergue, quedaría como se ve en la fotografía y según el sentido horario alrededor del patio empezando por la única puerta de acceso al Albergue, al entrar te encuentras con la Portería y dentro de ella se encuentra la habitación del Portero que trabaja en el turno de noche y las dos «camas de emergencias», las cuales se utilizan cómo su nombre bien indica y también cuando en el Albergue no cuenta con camas libres. Al lado de la Portería, se encuentran unas consignas pequeñas con llaves para que guardemos las cosas que necesitemos y al lado está la entrada al edificio del Albergue. Al entrar al edificio encuentras el hall de entrada y las puertas de los Despachos de la Directora del Albergue y el de la Trabajadora Social Julia, quien es la Jefa de la Oficina de Información al Transeúnte. Por detrás de los Despachos se encuentra la Sala de Consignas, donde los «internos» podemos guardar nuestros equipajes y también hay un Tallerín donde un «interno» confecciona llaveros. Continuando por el patio está la entrada al Comedor, con capacidad minimamente para cien «internos». Adosada al Comedor, hay una Cocina industrial, pegada al Almacén y al lado está la cámara frigorífica. Siguiendo alrededor del patio está la puerta del Ropero y después hay un taller de confección de velas, donde unos «externos» las fabrican para su posterior comercialización. En la esquina del patio está la Sala de la Televisión, también llamada «Biblioteca» y por último, el cuarto de la Lavandería y unos Baños que es mejor no entrar.

La construcción se distribuyó para alojar a dos Entidades Sociales, la mitad de la izquierda es el Albergue Covadonga y en la otra mitad está el Centro de desintoxicación a las drogas Proyecto Hombre. En la acera de enfrente del Albergue hay un Centro de Día llamado Café y Calor y mañana mismo tengo pensado ir a conocerlo.
–Voz en off–Debajo de las siguientes publicaciones, aparecerá el extracto correspondiente al mismo día del Libro de Actas del Centro de Día Café y Calor. Las anotaciones fueron escritas por los Trabajadores Sociales y los Vigilantes de Seguridad de Eulen que trabajaban en este Centro de Día de Gijón. Un documento de incuestionable valor para reforzar los argumentos de este proyecto literario. Para poder leer sus 144 páginas, que comprende desde 11-03-2009 al 6-02-2011, haz clic en el enlace LIBRO DE ACTAS DE CAFÉ Y CALOR. También se puede consultar el escrito donde en 2010 describí la dinámica de este Centro de Día. Para poder leerlo, haz clic en QUEJA CONTRA CAFÉ Y CALOR.–
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16-03-10 Permanece el centro cerrado desde las 11:00 h, hasta 11:25h debido a que el cupo de personas se encontraba completo. Fdo. Luis
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16-03-10 Permanece el centro cerrado al público desde las 16:10 hasta las 18:15 debido a que el cupo de personas se encontraba completo y teniendo que esperar fuera del centro, para poder entrar gran cantidad de usuarios, mientras otro grupo se desencató por marchar y no esperar. Fdo. Luis
