VACACIONES
Esta mañana estuve pensando si hoy me apetecería dejar Curriculums por las empresas, sin gasolina para poder ir a los polígonos industriales, sin un bonobús urbano para poder desplazarme, sin saldo en el teléfono para hacer llamadas y sin tener nada de dinero para poder pagar un café con leche en un bar. Todo ello sumado a que en los periódicos de este fin de semana, ni siquiera ayer en el periodico de anuncios por palabras, publicarán ninguna oferta laboral interesante. No me veo trabajando a corto plazo, no tengo ninguna posibilidad, no tengo ninguna gana, no tengo ninguna esperanza y este desánimo me hundió en el peor de los pesimismo posibles.
Por ejemplo, ¿a que hora tengo que levantarme, simplemente para poder dejar Curriculums? Las empresas que con mi experiencia me quisieran contratar en Gijón son limitadas, sobretodo en el radio que salga de la calle Diario El Comercio con algo en el estomago sobre las 10:30 y pueda llegar a la calle Mieres antes de la 13:30, «si quiero comer» en la Cocina Económica. Durante mi estancia en el Albergue Covadonga dejando Curriculums, por mi interés, por hacer el paripé, ya fui a todas las empresas que podía dar el perfil que pudiesen contratarme, dentro de un radio mayor al salir a las 9:00 desayunado y aseado. Solamente me quedan los poligonos del extrarradio, pero si no me apetece visitar las céntricas, menos ganas tengo de irme tan lejos caminando y sin saber como llegar.
Ahora no dejó de ser otro indigente más, sin tener experiencia cómo «transeúnte», sin conocer a los demás «transeúntes», ni tampoco me conocen los Trabajadores Sociales a mi. Las ONG´s tienen unas Reglamentaciones y unas Normas tan extrañas, extrictas y excéntricas, que ahora ya no sé cuál es mi prioridad, si encontrar trabajo o integrarme en «estas casas» y paliar mis necesidades mas basicas.

Después de las conclusiones de ayer, he decidido adaptarme a «estas casas» y saber en todo lo que me puedan ayudar los Trabajadores Sociales. Con mi recien adquirida condición de «dependiente» y ahora que tengo tiempo para ir conociendo las dinámicas de las ONG´s, he decidido descansar un mes, tomarme un mes de vacaciones. Un mes para aclarar mis ideas.Un mes para meditar en lo que me ha pasado desde que regresé de Canarias. Un mes para pensar que mi madre me ha denunciado. Un mes para descubrir en que me pueden ayudar los Trabajadores Sociales. Quiero empezar a hacer los trámites que sean necesarios y conseguir un trabajo «reservado al Colectivo en Riesgo de Exclusión» o un Subsidio Social o una casa del Ayuntamiento. Y mientras tanto, en estas vacaciones, he decidido también adaptarme a vivir en un coche, que no es tan fácil. También adaptarme a desayunar, bañarme y lavar mi ropa en Café y Calor y comer y cenar en la Cocina Económica.
He dejado de considerar al Centro de Día como un Centro de ocio y ahora es donde me asistirán en varias de mis necesidades más básicas. Para cada cosa hay Normas y las he ido aprendiendo sobre la marcha, aunque he tenido la oportunidad de leerlas, ya que están colocadas todas ellas en la puerta de la Lavandería. Ayer estaba tan desorientado y no sabia como funciona el Servicio de Lavandería para ducharme, afeitarme y lavar la ropa, que aun asi me di mi primera ducha, ayer no me apeteció afeitarme, pero si puse mi primera lavadora. Para cualquiera de estas 3 necesidades, primero tienes que solicitarle a la Trabajadora Social que te apunté en la lista correspondiente y cada día los Trabajores Sociales se van rotando en la Lavandería, ayer estaba Silvia y hoy estaba Alejandra.

A media mañana aproveché que no había nadie en la Lavandería para poder ducharme y Alejandra me apuntó en la lista. Una vez que me apuntó, me dijo que “ya me avisaría”. Estuve en la Sala de Lecturas esperando, hasta que me llamó y me pidió que la acompañase a la Lavandería, donde me dió unas chanclas y una toalla. Hay 3 duchas, las 3 son iguales. Al igual que los vaterés, las puertas de las duchas nunca tuvieron un pestillo para cerrar por dentro. Detrás de su puerta hay una antesala de un metro cuadrado y a continuación, otro metro cuadrado donde está el plato de ducha, sin cortina, ni mampara. La antesala tiene su perchero en la pared y en el suelo tienen una rejilla de jardinería, por la que discurre el agua que se sale del plato de ducha y va hacia una canaleta que tienen en común las 3 duchas debajo de sus puertas. Alejandra me informó “que la canaleta estaba atascada, que el suelo resbalaba y que tuviera cuidado de no resbalar”. Cerré la puerta, me desnudé y abrí el grifo.
Estuve esperando a que saliera el agua caliente y como tardaba mucho en salir caliente, avisé a Alejandra por si hubiesen saltado los automáticos de la caldera. Alejandra me tranquilizó diciéndome; “que el agua caliente solo dura para los tres primeros usuarios que se bañan y después, las calderas eléctricas no tienen tiempo para calentar mas agua, debido a la gran cantidad de personas que nos duchamos”. Ayer fui el tercero de esos tres afortunados y desconocía esta putada. Menos mal que Alejandra no me vio mi cara detrás de la puerta, ya que su explicación me dejó anonadado. A mi que no me gusta ní en verano ducharme con agua fría, tardé poco en ducharme y me vestí rápido.
Cuando salí, Alejandra me explicó mejor lo de las calderas eléctricas. Me contó que “sería necesario poner mas calderas, pero el Ayuntamiento no pensaba acometer ninguna reforma en el local, debido a que el Centro de Día se trasladará al nuevo Albergue». Me confirmó la noticia que leí el mes pasado y faltan 7 meses para ello, “si no hay retrasos”. Pensar que voy a estar “en la calle”, justo el tiempo que van a estar los “usuarios”de este Centro de Día bañándose sin agua caliente o mejor dicho con agua fría, me hizo gracia y me confirma que soy un desgraciado con muy mala suerte. Tambien me parece increible que nadie me hubiera advertido que hay que bañarse con agua fría, que solo significa que todos lo encuentran normal, cuando no lo es. Por todo, me indigna que los impuestos que me han obligado a pagar para el Estado de Bienestar, no sirviesen para que en los 8 añitos que este Centro de Día lleva abierto, no hayan solucionado un problema tan grave como este. Además, creo que esto debe de ser ilegal totalmente, pero como no se puede hacer nada contra el Ayuntamiento, propietario de Café y Calor, que no sea un Contencioso Administrativo en el cual la propia Administración Publica juega con los tiempos, y en este caso, creo que son ellos más competentes que los propios Juzgados, para decidir como se reparten los Presupuestos anuales, mejor es no quejarme y aceptarlo de muy mala gana.
–Esta anotación en el LIBRO DE ACTAS DE CAFÉ Y CALOR, demuestran el malestar de los «usuarios» ante la falta de agua caliente en las duchas. Esta anotación «profesional», sirvió para una amena Reunión Profesional comentando estos divertidos «insultos y amenazas». Finalmente se aprecia que no fue necesaria la intervención de la Policía–
- 13/8/09 Se expulsa a un usuario conocido como “Cleto” porque en la ducha al salir el agua fría sale diciendo que está hasta los cojones de mi, del Centro y que nos va a dar una ostia a todos”. Se espera a que se vista y cuando sale (ya casi donde la puerta) comienza a insultarme y amenazarme («cago tu chocho, te voy a dar de ostias, estoy hasta los cojones que haya siempre agua fría”). El tiempo de expulsión es de 6 días. Puede entrar el Miércoles 19 de agosto. Fdo Silvia

Después de estar media hora hablándolo y como uno de los dos lavabos estaba vacío, le pedí a Alejandra que “me apuntase para afeitarme”. Me dio una cuchilla desechable, una toalla pequeña y me vertió un poco de espuma de afeitar dentro de un vaso de cafetillos. Me extrañó lo del vaso y Alejandra, al presentir mis dudas, me aseguró que “si dejaban el spray en el lavabo se lo robaban”. Tuve que mirar para otro lado para que no se notase que dudaba de sus palabras, ya que en los Centros de Dïa de Avilés y Oviedo lo dejan en el lavabo. Mientras me disponía a empezar a afeitarme, aun obnubilado por las tristes duchas donde me voy a duchar, esperé a que en el lavabo saliese el agua caliente. El «usuario» que estaba afeitándose al lado mio, al darse cuenta de que estaba esperando con el grifo abierto, me dijo sonriendo que “no hay agua caliente en los lavabos”. Le entendí a la primera y le di la razón, riéndome después de haberme enterado de las limitaciones de nuestras calderas eléctricas. Él también se rió y me lo repitió, mientras se agachaba para enseñarme el lavabo por debajo. Al igual que un idiota, al agacharme exclamé en voz alta «no hay agua caliente en los lavabos”. Aunque encima de cada lavabo existe un maneral azul y otro rojo, debajo del lavabo solo había una única tubería azul, pero ninguna roja, ni en mi lavabo, ni en el suyo.
Me resulta increible, que al inicio del proyecto para un Centro de Día de «transeúntes», los Técnicos Municipales no calculasen el volumen necesario de agua caliente, pero mas increible me parece que no incluyeran ni siquiera las tuberias de agua caliente en los lavabos. Me resulta inconcebible, que los Funcionarios de Bienestar Social que visitan este Centro de Día, dirigido a drogadictos con SIDA, acepten que los lavabos donde se afeitan no tengan agua caliente y evitar así contagios producidos por compartir los lavabos. Me resulta inaudito poder leer en el cartel de la entrada y con letras bien grandes, que tiene el visto bueno, lo financie y colabore la “Conserjería de Sanidad del Principado de Asturias“.
En el relato no se dice, pero resulta obvio que los «transeúntes» teníamos que soportar bañarnos con agua fría durante todo el año. Esto justifica el abandono en la higiene personal de los indigentes mas cronificados y explica la indiferencia que les pudiese causar recibir consejos para subsanar este hecho. Este hecho también causó muertes por pulmonias, ya que lo único que se puede hacer ante una patología común durmiendo en la calle, es precisamente darse duchas con agua caliente, las cuáles pueden ayudar a que las secreciones sean menos espesas. El 6 de julio 2010 presenté esta Queja en el Registro de la Concejalía de Bienestar Social de Gijón, donde brevemente puse en conocimiento por escrito de estas anomalias. Así mismo, menciono la calidad de las cuchillas desechables que proporcionaban a la población VIH, las cuáles dieron paso a la ANÉCDOTA CON EL JUZGADO DE INSTRUCCIÓN Nº3 DE GIJÓN–
- Las dos calderas de agua caliente del Centro son insuficientes para garantizar las duchas aparte de que los lavabos donde nos afeitamos no están conectados y propician las enfermedades de transmisión y esto es muy grave entre la población seropositiva como supongo que sabéis, aparte de que para afeitarse ninguno que trabaja en la gota de leche sabe que las cuchillas desechables te destrozan (la cara).


Por otro lado, ayer lavé toda mi ropa cuando abrió el Centro de Día. Tal como me dijo Aquilino, todo empieza a las 10:00. Se abre la puerta, se asoma una Trabajadora Social preguntando en voz alta, “¿quienes van a lavar ropa?” y nos vamos numerando para que nos apunte. Ayer cuando salió Silvia, yo era el primero desde las 7:00 y a los tres primeros nos permitió acceder, mientras ella se quedó apuntando a los otros tres «usuarios» que también iban a lavar ropa en el segundo turno de lavadoras, sin permitir entrar a los demás. Cuando Silvia acabó y vino a la Lavandería, le comenté que “necesitaba uno de los chándales que tienen para que lavemos la ropa que llevamos puesta”. Cuando me lo dió, me fui a la ducha, me quité la ropa que llevaba puesta para lavarla tambien y salí a que me explicase su trabajo en la Lavandería. «La lavadora terminaría a las 10:40 y ya me avisaría». Una vez puesta la lavadora, Silvia me preguntó «¿si quería ducharme?”, a lo que le contesté que “si”. Me dio una toalla y unas chanclas y me fui a la ducha. Tuve la oportunidad de darme mi primera ducha desde el martes por la noche y cuando terminé, me fui a ponerme en la cola de la máquina distribuidora. Cuando estaba sentado cansado de engullir cafetillos, salió Silvia a mandarme “cambiar la ropa a la secadora” y la acompañé a la Lavandería. Cuando traspasé la ropa a la secadora, me informó que a las 11:30 estaría lista” y volví a asentarme en la Sala de Lectura. Exactamente a la hora que Silvia me dijo , yo estaba en una ducha vacia poniéndome mi ropa limpia y tirando el chándal en el cesto con las toallas sucias. Aunque le tuviese que dedicar cuatro horas y medias para lavar mi ropa, la verdad es que me pareció un lujo que me la entregase ya seca, en contra de lo penoso que me resultó bañarme y afeitarme.
- 6-04-10 Permanece el Centro cerrado al público, desde las 17:30 h. hasta las 18:15 h., debido a que el cupo de personas se encuentra completo. Fdo. Luis
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