MENUDO CAFE Y CALOR
En el relato de hoy, comentó las limitaciones del Centro de Día Café y Calor, simultaneándolo con las estadísticas de la Memoria de la Fundación Municipal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Gijón 2011. Estas estadisticas son un ejemplo, en el actual uso redundante del término «incremento» y por tanto, del total fracaso del Trabajo Social.
Cuando conocí el Centro de Día de Café y Calor, no me percaté de sus limitaciones por que estaba en el Albergue Covadonga. Ahora que lo estoy catando en primera persona, me extraña que nadie haya protestado para mejorarlo y con ello mejorar el servicio. Es evidente que quien definió nuestras carencias y las ajustó a sus Normativas, sin dudas, vive en un chalé y nunca probó sus propias decisiones “profesionales”, en sus carnes o compartiéndolas con su familia. Su horario de 10:00 a 12:30 y de 16:00 a 19:30, hace que exista un lugar, donde podemos estar resguardados de la intemperie durante su horario, siempre que no hayamos completado el aforo. Esperar en la calle con los demás hasta que sean las 10:00 o las 16:00, me resulta ameno, donde el tema recurrente es “esperar a que los Trabajadores Sociales vengan a abrirnos”, como la frase más repetida, como una coletilla, como un refrán.

Su horario partido de oficina, tampoco asemeja ser el más adecuado para las carencias de las personas que dormimos «en la calle». Se podría decir que el Ayuntamiento tendrían que doblar las horas abiertas, para lo que tendría que doblar el personal contratado. Esto parece poco probable, cuando no tienen suficiente dinero para contratar a un Trabajador Social y así que la Lavandería no estuviera cerrada los fines de semana. La única manera de doblar el Horario con el mismo presupuesto, sería partiendo al personal, con el inconveniente de que no habría Vigilante de Seguridad y con la ventaja de ahorrarnos el dinero que se está llevando Eulen. Su Horario también constata que deambulamos por las calles, desde que la Cocina Económica cierra a las 13:30, hasta que el Centro de Día abre por la tarde a las 16:00 y que estamos dando vueltas desde que cierra el Centro de Día a las 19:30, hasta entrar en la Cocina Económica para cenar a las 20:45.

Aunque estoy de vacaciones, con los servicios que nos prestan dentro de su Normativa, me va a resultar más difícil de lo imaginable, encontrar un trabajo de lo que por sí va a serlo. A las 10:00, yo tendría que estar dejando Curriculums y no haciendo interminables colas imposibles de combinar en su interior. Quieres desayunar, entonces tendrás que esperar mas de una hora para poder bañarte. Quieres bañarte, antes de poder apuntarte para ello, ya tienes las tres duchas ocupadas por quienes van a lavar sus ropas y ya eres el último en la cola de la máquina dispensadora de bebidas calientes. Afeitarse no requiere mayor problema, pero tampoco lo des por echo, ya que son varios los “usuarios” que les gusta afeitarse a primera hora.

Por todo ello, si tuviese que acudir a una hipotética entrevista laboral, solo sería posible si fuese dentro de un ratio próximo al Centro de Día. Si fuese más lejos, tendría que hacer lo mismo que hace Cundi cuando se va a “buscar la vida”. Y eso sería lavarme la cara en cualquier fuente o en algún baño que no sea exclusivamente para clientes. Con las limitaciones de las que hablo, además de no asearme, me quedaría sin desayunar y si no estoy a las 12:45 en la calle Mieres, también me quedaría sin comer en la Cocina Económica.
Por todo ello, no quiero ni imaginarme lo difícil que sería trabajar viviendo «en la calle» hasta cobrar el primer sueldo y alquilar una habitación. Aquilino me ha confirmado que si consiguiese un trabajo y hasta cobrar mi primer sueldo, en la Oficina de Información al Transeúnte estarían obligados a «renovarme» en uno de los dos Albergues, de acuerdo al Convenio de Colaboración que tienen firmado con el Ayuntamiento.

Para asistir a una entrevista en igualdad de condiciones que los demás, tendría que desayunar, bañarme y afeitarme. La solución parece fácil, si hubiese “usuarios” que se pasasen todo el día dentro y no les importase esperar, pero Xosé ya me lo dijo en la Bienvenida, “nos llaman por estricto orden” y me recalcó que “nunca hacían excepciones”. La única forma para poder asistir a una entrevista laboral, aseado y desayunado, sería levantándome a las 8:00 y conseguir ser uno de los tres primeros para poner una lavadora. Así entraría el primero en una de las tres duchas. El inconveniente viene dado por que tenemos prohibido, que alguien distinto al titular de la lavadora, puede hacerse cargo de la colada cuando acabase. De otra forma, si la lavase y estuviese en la Sala de Lecturas para sacar la ropa de la lavadora, no terminaría antes de las 11:30. Ya lo digo, me paso todo el día haciendo interminables colas imposibles de combinar. Tal es así, que entre cola y cola, suelo sentarme a leer el periódico.

Pese a lo estricto que son las Normas en el Centro de Día, no es obligatorio limpiar la mesa que hayas ensuciado. Normas impuestas «por nuestro bien», a lo que hay que añadir que tambien son por «la insolidaridad de algunos». No es difícil observar a algunos “usuarios” regresar pidiendo “disculpas» por que se les olvidó limpiarla y la mayoría de estos “insolidarios», cuando dejan la mesa sucia es mas debido a la medicación o por drogarse, que por falta de solidaridad. Por la mañana es fácil vernos limpiado la mesa antes de levantarnos. Otra cosa es como pueden estar las mesas por la tardes, donde hecho de menos que los Trabajadores Sociales que organizan perfectamente el orden, mantengan la limpieza. Sentarse en una mesa puede resultar un dilema.
Las puertas de los servicios masculinos pasan rozando con los váteres de lo pequeños que son los baños y por lo que tienes que entrar de lado. El otro día vi entrar en uno de los servicios masculinos, a un hombre de unos 60 años que utilizaba bastón para caminar. Con perplejidad observé la indiferencia que le causó a la Trabajadora Social Silvia, verle entrar con gran dificultad al interior. De la misma forma, explica como te puedes encontrar los váteres, donde es raro que el asiento no esté salpicado con orines o la taza no tenga rastros de excrementos. Ni los dos servicios masculinos, ni el servicio femenino, tienen ventilación. Los muros de las duchas y los váteres tienen 2´5 metros y sus puertas están levantadas 20cm respecto al suelo. Una de las características que he aprendido desde que vengo a este Centro de Día, es que los drogadictos que están en tratamiento de metadona, un fármaco para ayudar en su desintoxicación, les causa estreñimiento agravado por un fuerte olor, algo que debería de haberse tenido en cuenta para que nunca se hubiera estropeado la ventilación o haber levantado los muros.
Tan problemática veo la Normativa que nos han impuesto, como las deficientes instalaciones de Lavandería. Los duchas son de uso mixto y por ello pierdo más tiempo aseándome, “por mantener el decoro por que hay mujeres delante”. Cuando las “Trabajadoras Sociales” dicen “mujeres”, se refieren a ellas mismas. Las otras “mujeres” tienen que asearse con “hombres” conflictivos, para lo cuál ha sido necesario contratar a un Vigilante de Seguridad. No es la primera vez que veo a alguna “usuaria”, teniendo que gestionar a algún “usuario”, mientras se está aseando al fondo de la Lavandería, fuera de la vista de la Trabajadora Social que le toqué estar en la Lavandería. El feminismo tendrá que esperar, hasta cuando se inagure el nuevo Albergue en el Natahoyo para que los derechos y la intimidad de la mujer, si es «transeúnte», sean reales.

Salvo cuando me ducho de los primeros, el resto de veces es normal que en el habitáculo de las duchas haya cuchillas de afeitar usadas y pelos de todo los tamaños y colores. El agua que atraviesa el primer habitáculo por debajo del enrejado, es normal que haya tiritas ensangrentadas, bastocillos de los oídos utilizados, papelitos o cualquier cosa empapada que observas mientras te estás desnudando. Por estos motivos, es importantísimo colgar bien la ropa en los colgadores y que no se te vaya a caer al suelo. El simple hecho de colgar la ropa ya requiere toda mi atención. Cuando terminas de colgar la ropa y estás desnudo, recuerdas el inconveniente de que no haya agua caliente. Por todos estos motivos, usar las duchas no me sirve para relajarme.
Evidentemente, las instalaciones son defectuosas por mas motivos. Sorprendentemente, el Ayuntamiento lleva 8 años con el Centro Municipal Encuentro y Acogida abierto, con las limitación de tener a cuarenta y dos personas aseándose, teniendo solamente dos calderas domesticas eléctricas. Las duchas tienen un primer habitáculo con la percha, a continuación está el habitáculo donde está el pie de ducha sin mampara y cuando te duchas salpicas agua que acaba en el primer habitáculo. El agua que todos salpicamos al ducharnos, circula por debajo del enrejado de jardinería colocado para que nos desvistamos encima, discurriendo hasta la canaleta que hay dispuesta debajo de los umbrales de las puertas para evacuarla y es raro el día que no acaba atascada.

Esta tarde estuve entrando y saliendo de la Lavandería, observando las duchas y dar tiempo a las calderas para que calentaran agua. Hoy entré en la ducha del medio y después de desnudarme, resultó que el dosificador del jabón no funcionaba. Alguien había desenroscado la tapa y así poder coger el jabón metiendo la mano para enjabonarse su culo cagado. Ciertamente pensarlo me pareció asqueroso, después de que ayer me tocase bañarme cuando en el habitáculo de al lado, un oloroso borracho se dio su ducha mensual. Ducharse diariamente aquí es asqueroso, si tuviera otro sitio donde ducharme.
En lo referente a afeitarse, no sé como escribir que en un Centro de Día que tiene en sus paredes, doce carteles colgados y nueve de ellos son para la prevención del SIDA, no tiene agua caliente en los lavabos donde acuden «infectados» a afeitarse. Algo increíble para poder escribirlo, como para incluir que la cuchilla desechable que nos dan, es tan barata que nos destrozamos la cara afeitándonos con ella. Esto se traduce en lavabos con restos de algún barbudo y una vez había varias gotas de sangre en el lavabo, sin que la Trabajadora Social le hubiera mandado limpiarlo al responsable o lo limpiara ella, que explica quien debe limpiarlo. Este inconveniente si lo veo preocupante, más allá de lo duro que es afeitarse con agua fría. Cuando el primer día quise aprender como funcionaba la Lavandería, me produje cortes por que la maquinilla que me dieron era una mierda. En este sentido, gracias a que mi madre metió en el neceser mi cuchilla Gillette Fusion, no les voy a «solicitar» nunca mas ninguna cuchilla, pero no sé que voy a hacer cuando se me acaben las cuchillas de recambio.
Por todo ello, tan problemático como los horarios, falta de personal, las Normativas, buscar trabajo, pensar en conseguir trabajo, las colas, las mesas sucias, los váteres, ser mujer, cambiarse de ropa, bañarnos en agua fría, falta de higiene, también están las enfermedades de transmisión sexual. El problema de dejar que Funcionarios altamente cualificados, dirijan algo tan simple como un Centro de Día.
Gracias a la Señora de la limpieza, todos las mañanas nos encontramos las instalaciones excelentemente limpias, mientras por las tardes realmente sucias, después de que dos mil “usuarios” hayamos pasado por el Centro de Día. Que hipócrita se me hace recordar los discursos que habré oído a los Trabajadores Sociales sobre «luchar contra la Exclusión Social”, para luego comprobar todo esto por necesidad. Si en 2010, en los Servicios Sociales de un país como España, no es surrealista, lo parece y no me gusta.

- 20-04-10 Permanece el centro cerrado al público desde las 16:35 h. hasta las 17:20 h debido a que el cupo de personas se encuentra completo. Fdo. Luis
